Jo.
A mi abuela que no es mi abuela, pero siempre ha sido mi abuela y la quiero como tal porque siempre me hace unos flanes muy ricos en las fiestas, aunque sea diabética. Pues me acaba de contar mi madre que a mi abuela le ha dado un ataque de azúcar muy muy fuerte.
Jo.
Y después de la crisis…han descubierto que le ha afectado a…la…cabeza. Y en un par de días ha pasado de ser una señora superlúcida (se acuerda de todo, la condenada) a desvariar de la forma más extraña. Me lo ha contado un poco llorando mi madre… Aunque no quería parecer que lloraba… Pero ya nos conocemos, en esta cosa de no preocuparnos.
Que mi madre no es hija de mi abuela, es sólo la hija de su marido. Pero la ha cuidado mucho, y muchas veces mi abuela que no es mi abuela pero sí sí sí que lo es me decía:
- Á túa nai no hay oro que se le pague en el mundo.
- Ya lo sé, abuela.
Y no sé…pienso que tengo que contar esto aquí.
Donde cuento las cosas importantes.
Puto azúcar.
4 Comments
jo! : (
A veces las abuelas, aún sin lucidez, siguen siendo las más lúcidas del mundo. Como de otra manera.
¡¡¡¡¡Chicos!!!…¡¡¡¡¡hay NOVEDADES!!!!….¡¡¡¡y gracias!!!!!!!!